Bueno, a veces sonríe la suerte y otras veces se pone en contra. El Jueves por la noche teníamos un ensayo con público y estábamos todos bastante emocionados, ya habíamos actuado con público toda la semana, pero esta vez venía más gente que nunca. Sobre todo amigos y familiares. En teatro se hacen este tipo de cosas para ir comprobando el funcionamiento del trabajo, sobre todo en las comedias. Se hace el ensayo de un tirón para un publico escogido y al terminar se les pregunta qué les ha parecido, qué parte se les ha hecho más larga, qué les ha gustado más. Si mucha gente coincide en sus opiniones entonces seguramente tendrán razón.
Pues en eso estábamos el Jueves, que era el día más fuerte de la semana ya que el viernes era el día de la hispanidad y ese sería el último ensayo de la semana. La cosa prometía, se palpaban los nervios y comenzó la función. Todo iba muy bien, la gente respondía y la obra llevaba buen ritmo. y a los cinco minutos... ¡Un apagón! ¡Pero un apagón de verdad! No deja de ser irónico que una obra que se titula "El apagón" se vea interrumpida por una apagón de verdad. Así que unos minutitos de parón y continuamos. Sigue la obra, logramos remontar el ritmo y cuando estamos en la parte más trepidante de la obra si nos rompe un jarrón de cristal que forma parte de attrezo y me corto en la mano. ¡Un sangrerío...! Al final hubo que suspender la función. Y yo acabé cosido en un centro de salud. Esperemos que la semana que viene tengamos más suerte... y menos accidentes.
domingo, 14 de octubre de 2007
Nadie dijo que el teatro fuese fácil (2)
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1 comentario:
El poooooooooooooooooooooooooooobre!
Dí la verdad, estábamos haciendo la versión gore de El apagón y a la gente le estaba gustando mucho. Yo oí algunos decir: ¡qué bueno el efecto de la sangre, parece de verdad!¡Qué puntería tiene el actor ha sabido manchar todo, vaya técnica!
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