sábado, 6 de octubre de 2007

Nadie dijo que el teatro fuese fácil...

Parte de los ensayos consiste en probar el material que se va a utilizar de atrezzo, casi cualquier cosa que no se pueda imaginar: mecheros, pendientes, pulseras, jarrones, plumeros... Cualquier elemento que pueda ser de utilidad para el actor, o que simplemente tenga que estar ahí por exigencias del guión. Por ejemplo, nosotros ahora nos encontramos probando un montón de modelos de mecheros, como la obra transcurre durante un apagón los pensonajes están constantemente encendiendo cerillas y mecheros, la elección de las cerillas es bastante trivial, la de los mecheros ya es otra cosa... nos estamos encontrando con bastantes problemas a la hora de trabajar con ellos. Algunos se apagan con demasiada facilidad en cuanto el actor se desplaza por el escenario, otros se calientan tanto que solo sirven para una vez. Creo que al final lo más seguro serán los zippo de toda la vida, al ser de gasolina aguantan mucho más la llama y no se apagan con tanta facilida como los de butano.

Pero esto no es nada comparado con las pruebas de la semana pasada. A uno de los personajes en un momento de la obra se le rompe una figurita de porcelana, teníamos una para los ensayos y había que probar como rompía antes de comprar las treinta figuritas que harán falta para las fuciones. Estuvimos duranto dos semanas ensayando con esta figura teniendo un cuidado máximo para que no sufriese ningún percance. Pero a la tercera semana ya había llegado la hora de probar como se rompía, si se quedaban muchos fragmentos en el suelo, si había posibilidad de que algún pedazo llegase al público... esto fue lo que pasó:




Y la cosa no se quedó ahí:



Vamos, que el chino de porcelana resultó ser de polyester...
Bueno, por lo menos están siendo unos ensayos muy divertidos.

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